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martes, 3 de agosto de 2010

Jardín sombrío / Garden of shadows (1987)


Estoy segura de que muchos lectores que han seguido la saga Dollanganger quedaron decepcionados con Semillas del ayer y dejaron pasar este título. Después de todo la intensidad de la historia en general quedó mermada por ese final tan amargo que, hasta la fecha, no logro superar. Cuando llegó la hora de abrir Jardín sombrío, no pude evitar preguntarme si sería tan terrible como el libro anterior.
Quedé gratamente sorprendida.
Jardín sombrío está ubicado en una época previa a los eventos de Flores en el ático, cuando Olivia Winfield era una jovencita en edad casadera. Debido a su particular apariencia y carácter le es difícil encontrar pretendientes. Todo cambia cuando aparece Malcolm Foxworth, un hombre atractivo, poderoso y lleno de secretos. Lo que parece el inicio de una nueva vida se convierte en una experiencia aterradora.
El contenido de esta obra ofrece nuevos giros a la historia de la familia. La transformación de Olivia, de una chica ilusionada en busca del amor a la desalmada abuela de FEEA, es sorprendente. El desarrollo del personaje está bien logrado, la punto en que es posible sentir gran compasión por ella.
Por otro lado da la oportunidad de conocer mejor a Malcolm, cuya presencia ha tenido gran efecto en la vida de las generaciones posteriores. La primera vez que sabemos de él es en FEEA, en forma del abuelo misterioso que debe desconocer la existencia de los hermanos Doll (razón por la que se les encierra). Su nombre vuelve a cobrar relevancia en Si hubiera espinas, cuando su diario cae en manos de Bart Jr. y su contenido ocasiona que desarrolle conductas anormales.
Otro aspecto importante es el origen y el amor entre Corrine y Christopher Sr. También podemos encontrar otros nombres conocidos como John Amos y Joel Foxworth.
En general, Jardín sombrío es un relato intrigante, trágico y revelador. Sería interesante leerlo antes de los demás tomos con el fin de tener una nueva perspectiva sobre los hechos.

lunes, 2 de agosto de 2010

Semillas del ayer / Seeds of yesterday (1984)


Tras varios intentos frustrados por el tiempo, terminé de leer el último volumen de la saga Dollanganger de V.C. Andrews. Desde el principio captó mi atención con Flores en el ático, que hasta la fecha sigue siendo uno de mis libros favoritos. Sin embargo, Semillas del ayer me dejó con la impresión de que las cosas debieron ser muy diferentes...
El principal problema es que es demasiado predecible. A lo largo de los volúmenes observamos el desarrollo de las personalidades de cada uno de los personajes, por lo que es posible saber qué se espera de cada uno. Pétalos al viento se enfoca en la vida de los hermanos después del cautiverio; mientras que Si hubiera espinas sirve de introducción a los personajes de Jory y Bart.
Quizá lo más triste es que no se ve ninguna evolución mental por parte de ninguno de los personajes. Algunas cuestiones que en la vida real podrían resolverse rápidamente se prolongan indefinidamente. Seguimos siendo testigos de la faceta oscura de Bart, la constante provocación de Cindy, el eterno optimismo de Chris y Jory, la antipatía de Melodie y la incredulidad de Cathy aún cuando se presentan los hechos frente a ella. También hay situaciones que con un sólo párrafo deducimos exactamente hacia dónde van; sin embargo, se les sigue dando vueltas y vueltas hasta que sucede lo que habíamos previsto desde el principio.
Algo que también me desagradó fueron los paralelismos entre las vidas de los padres de Cathy y ellos mismos; creo que pudieron utilizar más la imaginación en este aspecto (la frase "reciclaje de ideas" me viene a la mente).
En resumen: todo es un círculo vicioso.
El final es "bueno" hasta cierto punto (lo digo por el hecho de que muchos personajes mejoraron su vida después de años de sufrimiento), pero pudo ser espléndido. Hubo mucha tela de donde cortar; sin embargo, por una razón u otra, esas situaciones se dejaron abandonadas. ¿Sería por prisa? ¿Aburrimiento? ¿Necesidad de acabar el libro de una vez por todas? Sólo Dios sabe.
En lo personal, tengo una multitud de dudas sin respuesta:

  • ¿Cuáles eran las verdaderas motivaciones de Joel? Sólo sabemos que camina por los pasillos silenciosamente, espiando y dirigiendo miradas sospechosas... Pero hasta ahí. Otra cosa: ¿Por qué regresó a su monasterio súbitamente? Definitivamente este personaje no se desarrolló bien.
  • ¿En realidad la casa estaba habitada por fuerzas sobrenaturales o era sólo la impresión que daba a sus habitantes?
  • ¿Qué propició el cambio de actitud tan radical en Bart? A través de la saga, lo vemos enfrentar problemas psicológicos y luchar contra su carácter... ¿O debemos creer que de un día para otro se volvió un ser humano "normal"?
  • De manera similar: ¿Qué propició el cambio de actitud de Cindy? De adolescente rebelde a buen ejemplo... Vaya uno a saber.
  • ¿Por qué Cathy cae siempre en la negación de un momento a otro? ¿Será un mecanismo psicológico?
  • ¿Por qué no pudieron aprovechar la atmósfera lúgubre de la mansión para hacer la historia verdaderamente emocionante?

Aquí recuerdo inmediatamente a Si hubiera espinas, donde se presentaban algunas circunstancias igualmente misteriosas. La diferencia está en que supieron desarrollarlas mejor y rematar con un final bastante peculiar. No fue una obra exactamente brillante, pero definitivamente supera a ésta.
Finalizo con la conclusión de que este libro sólo está reservado para aquellos que han leído todos los tomos anteriores y sientan la curiosidad sobre cómo termina la saga Dollanganger.
Yo me quedo con los 2 primeros.